Cuando nuestro conocimiento científico avanza, las viejas teorías dejan de tener sentido y se desechan o, en el mejor de los casos, se mejoran.
En la ciencia no hay dogmas, no hay nada absoluto. Hasta los principios mas firmes pueden ser puestos a prueba y refutados. Para poner un ejemplo, con los experimentos que se van a realizar en el LHC, si se refuta la teoría del campo de Higgs y no se logra establecer la existencia del bosón de Higgs, se vendría abajo todo el modelo estándar de la física de partículas.
También podemos nombrar, a manera de ejemplo de la evolución de la ciencia, las teorías de Newton. Todas las leyes de gravitación universal postuladas por Sir Isaac Newton fueron superadas por las teorías relativistas. Y si en un futuro se logra demostrar la existencia de las supercuerdas, las teorías de Einstein podrían ser mejoradas, o tal vez superadas.
Eso es lo hermoso del conocimiento científico.
Como dice la canción de Soda Stereo: “Al principio fue un Big Bang y fue caliente…”. Aunque esto es sólo una teoría…!